lunes, 30 de septiembre de 2013

HASTA SIEMPRE JOSÉ MARÍA

Hasta Hasta siempre José María.
Te has ido de este mundo de pronto, de un día para otro, sin esperarlo y la verdad es que tu familia y amigos estamos impresionados y tristes. El pasado sábado te dimos nuestro último adiós en la Misa funeral que se celebró por tu alma y puedes estar orgulloso del sincero cariño y dolor con el que lo hicimos. Desde que te has ido han ido pasando por mi cabeza todos los recuerdos de los buenos momentos que hemos compartido juntos...¡Cómo olvidar nuestras noches de verano en el jardín de la casa de María!... Nuestras charlas sobre de la inteligencia emocional que ellos, los de ciencias, no entendían y que tú y yo nos empeñábamos en explicarles. Los chistes y anécdotas que contábamos y que tantas risas nos hicieron vivir, las diversas celebraciones en casa de María y nuestras cenas en invierno con la posterior copa al lado de la chimenea...

He sido testigo de la ilusión con que tus sobrinos y hermanos esperaban la llegada del tío Jóse para Navidad, el verano, o cualquier puente y de la ilusión que les hacía que te quedaras con ellos ejerciendo de canguro. Se que has sido un hermano de los de verdad, de esos que acuden en ayuda de sus hermanos cuando lo necesitan, sin que les de tiempo a que ellos te pidan ayuda.
Con tu muerte José María, nos has dado una sacudida a todos que nos ha hecho volver a la realidad y a poner los pies en el suelo, demostrándonos que la vida no depende de nosotros mismos, que nadie puede escribir el guión de su propia vida, y que nuestros planes de futuro no son los que cuentan porque de eso ya se encarga Dios, así es que más vale que estemos siempre preparados.

Tu presencia seguirá siempre viva entre todos los que te quieren, y tú, desde allí arriba, seguirás siendo el mismo esposo, padre, hermano y amigo que eras cuando estabas aquí.

Hasta siempre José María.




lunes, 23 de septiembre de 2013

HILVANANDO LA VIDA (2)

Dolores era soltera y entera porque no había conocido varón, y Carmen, la madre de Juan, le contaba que Dolores no tuvo nunca novio porque "los de infantería no llegaban y los de caballería se pasaban", o lo que es lo mismo, que los que a ella le gustaban no la pretendían y los que la pretendían no le gustaban a ella. En honor a la verdad, Dolores nunca fue guapa y además tenía fama de mandona, pero eso si, era más buena que el pan bendito.
Dolores, cuando los padres de Mariana murieron, se la llevó a su casa, la crió y la casó y Mariana le correspondió tratándola como a una madre hasta el último día de su vida. La verdad es que Juan nunca la consideró una suegra, quizá por aquello de que era soltera, pero eso sí, la trató siempre como si lo fuera, y cuando ella murió, Juan se puso para su entierro su traje oscuro, su corbata negra y demás complementos de respeto indumentario y le guardó su luto correspondiente junto a Mariana, llevando cosido en el bolsillo de sus camisas un botón forrado de tela negra tal y como hizo cuando murieron sus padres.
Juan había contado una y otra vez a sus hijos,el sentimiento de felicidad y tranquilidad que vivió el día que fue a hablar con Dolores para formalizar su relación de novio con Mariana y cómo,cuando Dolores le dio su consentimiento salió como un rayo a buscar a sus hermanos y amigos para pintar la fachada de la casa de Dolores con azulete,como mandaba la tradición, para anunciarle así a todos los muchachos y a todo el pueblo que Mariana ya estaba comprometida, que ya no se molestara nadie en pretenderla porque sería solo para él.
Dolores le dijo a Juan que lo aceptaba como novio de Mariana porque lo conocía a él y a su familia y que sabía que era un hombre formal, trabajador y buena persona y que esperaba que así lo demostrara y respetara a Mariana hasta el día de su boda, porque Mariana era una muchacha decente y ella quería que se casara como Dios manda.
"Lo bastante que no vivan sus padres, para que tú te portes con ella como un caballero"-le dijo-. Así es que cuando le dio su consentimiento para ser novios lo hizo con muchas normas...De ir todos los días a verla nada, sólo los jueves y domingos.De salir de paseo, solamente los domingos por la mañana y con uno de sus hermanos al lado, y en verano,los dejaba pasear calle arriba, calle abajo, desde una esquina a otra, mientras que ella estaba sentada en la puerta tomando el fresco.
Si bien es verdad que Juan no quería en ningún momento faltar el respeto a Mariana, también es cierto que aunque hubiera estado en su ánimo hacerlo,no hubiera tenido ocasión porque nunca estuvieron a solas.
Menos mal que Carmen, la madre de Juan, iba de vez en cuando a recoger a Mariana a su casa con la excusa de que le cortara un vestido o una camisa, y así Juan podía ver a Mariana algún que otro día suelto entre semana además del jueves. Eso sí, Dolores le puso como condición que Carmen tenía que recogerla y acompañarla al volver a casa.

Lo cierto es que el pobre Juan se las vio y se las deseó para darle el primer beso de novios a Mariana y no pudo conseguirlo antes de un año. Fue un mes de Febrero, el día de San Blas en una candelaria, cuando Juan aprovechó el revuelo de echar ramas de ramón a la hoguera, de pasar la bota de vino para echar un trago, de cantos y de bailes, cuando Juan apartó a Mariana detrás de la gente y la besó por sorpresa. Juan se sintió dichoso porque al fin pudo sentir por primera vez el roce de los labios de Mariana con los suyos.

Dolores se encargaba de que Juan y Mariana no se encontraran nunca a solas. Cuando iba a verla, era su tía quien le abría la puerta y era ella quien lo despedía al marcharse. Y cuando estaban sentados en la mesa camilla, Dolores no se movía de la silla mientras que Juan estaba allí. Es más, cuando Dolores tenía que ir al retrete, le hacía una señal a Mariana con los ojos y ella se salía al patio para acompañarla. Incluso,Dolores ponía a Mariana a hacer punto cuando Juan estaba allí para que tuviera las manos fuera de las enagüillas, o como decía Dolores, de las "senagüillas". Algunas veces Juan estaba tan harto de no poder cruzar una mirada con Mariana, que disimuladamente, le rompía la hebra del ovillo de lana para que ella tuviera que pararse a anudarlo y entonces él aprovechaba para mirarla a los ojos y decirle sin palabras, usando ese lenguaje que nada más conocen los enamorados, que estaba loco por ella, que la deseaba, y que era la mujer más bella del mundo.


CONTINUARÁ...

martes, 10 de septiembre de 2013

"HILVANANDO LA VIDA" (1)

Cuando Juan se levantó Mariana aún dormía. La verdad es que era muy temprano y aunque ya no hacía frío, todavía apetecía quedarse un rato en la cama hasta que acabara de amanecer. Pero Juan ya estaba cansado de estar despierto pensando y recordando y decidió que estaría mejor en su mecedora a la entrada de la casa, con la puerta entornada tal y como hacía durante toda la primavera y el verano, hasta que llegaba el frío del invierno.

La sombra daba durante toda la mañana en la fachada de su casa y duraba hasta el mediodía,que era cuando Juan y Mariana echaban el cortinón y cerraban la puerta porque ya no entraba fresquito sino flama. Después de comer, se sentaban a dormir la siesta en la parte opuesta de la casa, cada uno en su mecedora a la salida del patio, bueno, del corral como ellos lo habían llamado toda la vida, que lo del patio era más moderno.

En él, Juan había tenido huerto hasta hace pocos años, y ahora, seguía criando sus gallinas y recogiendo los huevos cada día a sus noventa y cuatro años, porque formaba parte de su vida, porque le servía de distracción y porque sus hijos le tenían dicho que mientras que pudiera lo siguiera haciendo para mantenerse ágil y útil. La verdad es que no se fiaba de salir al corral sin su garrota y aunque andaba despacio, no tenía dolores ni problema para subir los trancos, pero desde aquella vez que tropezó y se cayó de boca al suelo, Mariana le dijo que a partir de ahora, iba a andar siempre con la garrota de su padre que tenía ella guardada por si algún día les hacía falta, además,él ya tenía una edad y así iba más seguro al andar.

Y es que casarse con Mariana, la hija de Blasa la "peinailla",era lo mejor que había hecho en su vida. Lo supo desde que se fijó en ella, cuando la veía pasar cada tarde por la puerta de su casa para ir a coser. Mariana era una muchacha de piel clara, rostro dulce y belleza serena, de cuerpo menudo, pero con porte firme y paso rápido que eran el fiel reflejo de una personalidad luchadora, fuerte y con caracter.

Iba vestida de negro porque sus padres habían muerto con tan solo dos meses de diferencia y ella les guardaba luto. Resultaba curioso que precisamente lo que más le atrajo de Mariana era que aún vistiendo de negro, irradiaba una luz especial que hacía que sus ojos se pegaran a ella hasta que desaparecía al volver la esquina de su calle. Juan no olvidará mientras viva lo que sintió la primera vez que la vio. Le cambió la cara y su mirada era una mezcla de sorpresa, incredulidad y admiración ante tanta belleza y candor y Juan supo desde ese momento que se había enamorado de ella para siempre.
Al faltar los padres de Mariana, sus abuelos se hicieron cargo de sus cuatro hermanos varones,y a ella,que era la única hembra y la más chica se la llevó su tía Dolores.

CONTINUARÁ....


lunes, 9 de septiembre de 2013

Y "MI NIÑO" SE CASÓ........

Pues si, ya se ha casado "mi niño", y la boda fue preciosa y emocionante. Todos íbamos guapísimos y todo el trabajo que tuvimos preparando la boda tuvo un resultado excelente porque a los novios y los invitados les encantó todo lo que organizamos y lo disfrutamos como locos. Lo mejor de todo desde luego, fue poder reunir a mi querida familia y a mis queridos amigos y disfrutar de su compañía en un día tan importante para nosotros.

Gracias a todos ellos por estar allí a nuestro lado y gracias a todos por ser tan encantadores y cariñosos con nosotros. No es la primera vez que digo en este blog la suerte que tengo de tener una familia y unos amigos tan excepcionales y hoy, de nuevo quiero darles las gracias por hacerme sentir tan querida por todos ellos.

Ahora que ya ha pasado la boda y también el verano, hay que volver a la rutina...¡¡Bendita rutina!! y voy a empezar publicando la obra que escribí para un concurso de relatos cortos que se convocó el pasado mes de Agosto y con el que no obtuve ningún premio, pero que me gustaría que leyerais y me comentarais qué os parece y si habéis disfrutado con su lectura.
Lo voy a ir publicando en varias entradas y espero y deseo que os guste. Su título es HILVANANDO LA VIDA y mañana empezará la primera entrega.