Bienvenidos a mi bitácora. Cada semana compartiré con vosotros reflexiones, comentarios, opiniones,... Para contactar conmigo puedes hacerlo a través de mi correo: miarticulosemanal@gmail.com
miércoles, 19 de septiembre de 2012
PORQUE HOY.............ES HOY
Hoy no pasa nada especial. Ni demasiado alarmante, ni preocupante, ni alegre, ni inquietante, ni distinto a cualquier otro día en que no pasa nada especial.
¡Gracias a Dios que así es! y por eso escribo este artículo.
Porque hoy es hoy, porque estoy aquí sentada disfrutando al escribir este artículo.
Porque estoy viva, porque estoy sana, porque los míos están bien. Porque los quiero, porque me quieren, porque me besan, porque me abrazan, porque me ayudan, porque les ayudo, porque los necesito, porque me necesitan.
Porque he podido elegir mi desayuno.
Porque mi hijo me ha contado último el enfado que ha tenido con su novia.
Porque abro mi nevera y puedo decidir lo que quiero comer.
Porque mis amigos son especiales, únicos, porque forman parte de mi familia, porque siento que me quieren de verdad, porque los quiero con todo mi corazón, porque no sé qué hubiera sido de mí sin ellos en los momentos más difíciles de mi vida.
Porque tú has aparecido en mi vida sin que ni tan siquiera yo pudiera imaginarlo.
Porque acaba el verano, porque empieza el otoño.
Porque este verano no he conseguido adelgazar ni un gramo y de todos mis vestidos me queda pequeño hasta el fular.
Porque las cañas de cerveza fresquitas con sus correspondientes tapas que me he tomado este verano, estaban bueníííííísimas.
Porque mis hijos han podido decidir lo que querían estudiar y hacer realidad su vocación profesional.
Porque hoy voy a preparar una comida que le encanta a mis hijos.
Porque el viernes vimos todos juntos una película en casa, comiendo palomitas y chucherías y porque el sábado por la mañana, estuve recogiendo restos de palomitas, frutos secos y papelicos de chuches durante todo el día, despotricando y prometiéndome a mí misma que ya era la última vez que se comía palomitas en casa.
Porque esa misma promesa la hice hace dos semanas y porque cuando los vi a todos sentados, eligiendo la película y con el olor a palomitas recién hechas de fondo, me sentí la persona más feliz del mundo.
Porque no cambio lo que tengo por nada del mundo.
Porque este verano tampoco he podido ir a un crucero.
Porque mis hijos hoy tampoco han tirado a la basura el rollo vacío del papel higiénico, a pesar de que llevan toda la vida oyéndome gruñir por no hacerlo.
Porque me encanta sentarme después de comer, con todo recogido, a descansar un rato de siesta.
Porque en cuanto acaba la siesta ya empieza el follón de meriendas por aquí, duchas por allá, ropas por el otro lado y se acabó el momento de orden y sosiego.
Porque mis padres me enseñaron a disfrutar de cada momento de mi vida.
Porque bendita sea la monotonía que no rompe la tranquilidad.
Porque hoy es hoy y no sé lo que me espera mañana.
Hasta la próxima semana
sábado, 5 de mayo de 2012
Y.............¿QUÉ ES LA FELICIDAD?. . . Y.............¿TÚ ME LO PREGUNTAS?. . . . . . . . . .. . . ¡¡¡ LA FELICIDAD ERES TÚ !!!
¡¡Hola!!, ¡Hola a todos!
¡Que no, que no me he ido! ¡Que si, que soy yo misma!
¡Que sigo aquí! y que ya he vuelto a encontrarme con mi querido blog, que sigo escribiendo y que esta asusencia ha sido sólo debida a la solicitud de ayuda de unas amigas reclamando mi presencia para preparar, ambientar y decorar eventos varios.
Sencillamente me he tomado un tiempecico desconectada del blog porque no podía concentrarme en escribir, ya que con tanta preparación he tenido un subidón de creatividad de las buenas, de esa que me llega a borbotones y no puedo detener, de esa que me hace estar todo el día bolígrafo y libreta en ristre para no desperdiciar ni un detalle de todo lo que llega a mi mente, de esa creatividad que me encanta porque tengo que estrujarme los sesos hasta lograr plasmar el proyecto que quiero hacer realidad.
Bueno, ha habido de todo: presentacion de libro, reconciliacion familiar, pedida de mano, Primera Comunión, boda y cumpleaños. Aunque en cada una de las diferentes celebraciones he tenido distintas tareas, en todas ellas he escrito los textos de las invitaciones, tarjetas, discursos y menús.
Gracias queridas amigas Manoli, Rosi, Esther, Toñi y Mari Loli por dejarme disfrutar tanto preparando y decorando vuestras celebraciones y por vuestros halagos hacia mi persona reconociendo mi trabajo.
Y ahora, vamos al tema de hoy: La felicidad.
Recientemente, el instituto Coca-Cola de la felicidad, ha celebrado el "II Congreso internacional de la felicidad". Me llamó la atención la noticia y me hizo reflexionar sobre la felicidad.
¡Ah! la ansiada felicidad... esa por la que nos pasamos luchando media vida para conseguirla y la otra media dejandola pasar de largo, aunque la estemos rozando con la punta de los dedos.
Porque el caso es que nos creemos que hace falta que pase algo espectacular o impactante en nuestra vida para poder ser felices. Algo como... tocarnos la lotería... dar la vuelta al mundo... recibir la herencia de un tio de América que no sabíamos que existia... tener un pepino de cochazo... que nos doblen el sueldo en reconocimiento a nuestra extraordinaria valía profesional...tener de la noche a la mañana un cuerpo espectacular sin dejar de comer ni hacer ningún tipo de sacrificio... en resumidas cuentas, creemos que la felicidad es todo aquello que no tenemos, y que deseamos, pero que tiene el 99,9%, de no suceder en nuestra vida. Y mientras tanto, los días pasan, los meses pasan, las horas pasan y LA VIDA PASA.
No vengo yo ahora a dar recetas de felicidad, que para mí las quisiera yo, ni para dar lecciones de cómo ser felices. Simplemente, me parece interesante reflexionar sobre el tema y así lo hago.
Evidentemente, no todos tenemos el mismo concepto de la felicidad, ni la misma escala de valores que nos puedan hacer sentirnos felices, ni somos felices con las mismas cosas, ni con las mismas personas, ni viviendo los mismos momentos.
Evidentemente, nuestro grado de felicidad y nuestras necesidades para ser felices y de ser felices varían con la edad. Basta con pensar en nuestra infancia, cuando la felicidad sencillamente, ni nos preocupaba. Por el contrario, basta con pensar en nuestra adolescencia, cuando éramos las mujeres más infelices del mundo porque el chico que nos gustaba ni nos habia mirado esa tarde. ¿Quizá sea que la felicidad la interpretamos en función de nuestras necesidades? ahí queda eso...
Pienso que la vida misma nos va enseñando a ser felices poco a poco, y que nuestra felicidad depende única y exclusivamente de cada uno de nosotros, porque quien quiere ser feliz de verdad, encuentra la manera de serlo. ¿Quizá sea que no encontramos la felicidad porque nos dedicamos a envidiar la vida de otros y no valoramos la nuestra? ahí queda eso...
Está claro que en esta vida siempre va a haber problemas, situaciones dificiles de vivir, complicadas de solucionar, momentos dolorosos y tragos duros de pasar, pero nadie, absolutamente nadie, se libra de ellos porque van implícitos a la vida misma. Por eso es tan importante disfrutar de esos momentos de tregua que nos da la vida. ¿Quizá sea que no asumimos que la vida es lucha y que no podemos estar esperando a que no haya problemas para ser felices? ahi queda eso...
Porque se puede ser feliz con poco dinero, se puede ser feliz en la enfermedad, en época de crisis, se puede ser feliz solo, acompañado, se puede ser feliz comiendote un paquete de pipas sentado en un banco de un parque, o plantando un rosal, se puede ser feliz amando o siendo amado. ¿Quizá sea que aún no sabemos que se puede ser feliz siempre que se disfrute de lo que se hace, por muy insignificante, sencillo o cotidiano que parezca? ahi queda eso...
Son muchas las situaciones de la vida en las que nuestro estado anímico no está en su mejor momento, bien sea porque estamos tristes, preocupados, decaidos, agobiados o abatidos. En esos momentos, pensar en ser feliz parece de locos, parece que es algo inalcanzable para nosotros. Pues bien, aún en esas situaciones tan poco favorables, se pueden tener pequeñas dosis de felicidad. ¿Quizá sea que la felicidad no depende de las cosas externas sino de uno mismo? ahi queda eso...
He conocido a personas, que ni tan siquiera son felices cuando son felices y os aseguro que es una situación triste. Los ves sin disfrutar de nada porque ya que han conseguido esto, quieren aquello, porque se comparan continuamente con otras personas y que quieren que los que los rodean sean felices con lo que ellos consideran que hace feliz.¿Quizá sea que la felicidad no se puede conseguir desde el individualismo? ahi queda eso...
La respuesta ya la teneis que contestar cada uno de vosotros mismos y encontrar vuestras necesidades para ser felices o vuestro grado de felicidad. Yo solo puedo deciros que para mí, uno de los momentos que más felicidad me produce es preparar una comida para mi familia, sentarme a la mesa con ellos, disfrutarla, hablar, reir y no para de contarnos cosas. En esos momentos, os aseguro que floto en felicidad.
Para terminar os dejo una frase de Lucille Ball que dice:
"El por fin entender qué nos hace felices, es un comienzo del carajo"
Hasta la próxima semana.
¡Que no, que no me he ido! ¡Que si, que soy yo misma!
¡Que sigo aquí! y que ya he vuelto a encontrarme con mi querido blog, que sigo escribiendo y que esta asusencia ha sido sólo debida a la solicitud de ayuda de unas amigas reclamando mi presencia para preparar, ambientar y decorar eventos varios.
Sencillamente me he tomado un tiempecico desconectada del blog porque no podía concentrarme en escribir, ya que con tanta preparación he tenido un subidón de creatividad de las buenas, de esa que me llega a borbotones y no puedo detener, de esa que me hace estar todo el día bolígrafo y libreta en ristre para no desperdiciar ni un detalle de todo lo que llega a mi mente, de esa creatividad que me encanta porque tengo que estrujarme los sesos hasta lograr plasmar el proyecto que quiero hacer realidad.
Bueno, ha habido de todo: presentacion de libro, reconciliacion familiar, pedida de mano, Primera Comunión, boda y cumpleaños. Aunque en cada una de las diferentes celebraciones he tenido distintas tareas, en todas ellas he escrito los textos de las invitaciones, tarjetas, discursos y menús.
Gracias queridas amigas Manoli, Rosi, Esther, Toñi y Mari Loli por dejarme disfrutar tanto preparando y decorando vuestras celebraciones y por vuestros halagos hacia mi persona reconociendo mi trabajo.
Y ahora, vamos al tema de hoy: La felicidad.
Recientemente, el instituto Coca-Cola de la felicidad, ha celebrado el "II Congreso internacional de la felicidad". Me llamó la atención la noticia y me hizo reflexionar sobre la felicidad.
¡Ah! la ansiada felicidad... esa por la que nos pasamos luchando media vida para conseguirla y la otra media dejandola pasar de largo, aunque la estemos rozando con la punta de los dedos.
Porque el caso es que nos creemos que hace falta que pase algo espectacular o impactante en nuestra vida para poder ser felices. Algo como... tocarnos la lotería... dar la vuelta al mundo... recibir la herencia de un tio de América que no sabíamos que existia... tener un pepino de cochazo... que nos doblen el sueldo en reconocimiento a nuestra extraordinaria valía profesional...tener de la noche a la mañana un cuerpo espectacular sin dejar de comer ni hacer ningún tipo de sacrificio... en resumidas cuentas, creemos que la felicidad es todo aquello que no tenemos, y que deseamos, pero que tiene el 99,9%, de no suceder en nuestra vida. Y mientras tanto, los días pasan, los meses pasan, las horas pasan y LA VIDA PASA.
No vengo yo ahora a dar recetas de felicidad, que para mí las quisiera yo, ni para dar lecciones de cómo ser felices. Simplemente, me parece interesante reflexionar sobre el tema y así lo hago.
Evidentemente, no todos tenemos el mismo concepto de la felicidad, ni la misma escala de valores que nos puedan hacer sentirnos felices, ni somos felices con las mismas cosas, ni con las mismas personas, ni viviendo los mismos momentos.
Evidentemente, nuestro grado de felicidad y nuestras necesidades para ser felices y de ser felices varían con la edad. Basta con pensar en nuestra infancia, cuando la felicidad sencillamente, ni nos preocupaba. Por el contrario, basta con pensar en nuestra adolescencia, cuando éramos las mujeres más infelices del mundo porque el chico que nos gustaba ni nos habia mirado esa tarde. ¿Quizá sea que la felicidad la interpretamos en función de nuestras necesidades? ahí queda eso...
Pienso que la vida misma nos va enseñando a ser felices poco a poco, y que nuestra felicidad depende única y exclusivamente de cada uno de nosotros, porque quien quiere ser feliz de verdad, encuentra la manera de serlo. ¿Quizá sea que no encontramos la felicidad porque nos dedicamos a envidiar la vida de otros y no valoramos la nuestra? ahí queda eso...
Está claro que en esta vida siempre va a haber problemas, situaciones dificiles de vivir, complicadas de solucionar, momentos dolorosos y tragos duros de pasar, pero nadie, absolutamente nadie, se libra de ellos porque van implícitos a la vida misma. Por eso es tan importante disfrutar de esos momentos de tregua que nos da la vida. ¿Quizá sea que no asumimos que la vida es lucha y que no podemos estar esperando a que no haya problemas para ser felices? ahi queda eso...
Porque se puede ser feliz con poco dinero, se puede ser feliz en la enfermedad, en época de crisis, se puede ser feliz solo, acompañado, se puede ser feliz comiendote un paquete de pipas sentado en un banco de un parque, o plantando un rosal, se puede ser feliz amando o siendo amado. ¿Quizá sea que aún no sabemos que se puede ser feliz siempre que se disfrute de lo que se hace, por muy insignificante, sencillo o cotidiano que parezca? ahi queda eso...
Son muchas las situaciones de la vida en las que nuestro estado anímico no está en su mejor momento, bien sea porque estamos tristes, preocupados, decaidos, agobiados o abatidos. En esos momentos, pensar en ser feliz parece de locos, parece que es algo inalcanzable para nosotros. Pues bien, aún en esas situaciones tan poco favorables, se pueden tener pequeñas dosis de felicidad. ¿Quizá sea que la felicidad no depende de las cosas externas sino de uno mismo? ahi queda eso...
He conocido a personas, que ni tan siquiera son felices cuando son felices y os aseguro que es una situación triste. Los ves sin disfrutar de nada porque ya que han conseguido esto, quieren aquello, porque se comparan continuamente con otras personas y que quieren que los que los rodean sean felices con lo que ellos consideran que hace feliz.¿Quizá sea que la felicidad no se puede conseguir desde el individualismo? ahi queda eso...
La respuesta ya la teneis que contestar cada uno de vosotros mismos y encontrar vuestras necesidades para ser felices o vuestro grado de felicidad. Yo solo puedo deciros que para mí, uno de los momentos que más felicidad me produce es preparar una comida para mi familia, sentarme a la mesa con ellos, disfrutarla, hablar, reir y no para de contarnos cosas. En esos momentos, os aseguro que floto en felicidad.
Para terminar os dejo una frase de Lucille Ball que dice:
"El por fin entender qué nos hace felices, es un comienzo del carajo"
Hasta la próxima semana.
jueves, 16 de febrero de 2012
MIS SOPAS DE INVIERNO
Hace ya bastante tiempo que no escribo nada sobre cocina y la verdad es que es un buen momento para hacerlo, porque entre que es una de mis pasiones y que el tiempo invita a entonar el cuerpo tomando una sopa bien caliente, es un artículo que me va a encantar escribir.
Quiero destacar que todas estas recetas son especialmente importantes para mí, porque me las han enseñado y las he compartido con personas a las que quiero con toda mi alma.
SOPA DE AJO
Esta sopa es muy fácil de hacer, pero requiere su tiempo y tiene su truco para que salga exquisita y con un sabor especialmente suave y concentrado a ajo.
Ingredientes:
-Aceite de oliva virgen de Jaén.(una cucharada por persona)
-Huevos.(uno por persona)
-Jamón cortado en trocicos pequeños.
-Picatostes (pan frito) cortados en cuadraditos. Si se quiere hacer menos calórica, se tuesta el pan al horno en lugar de freirlo, pero sinceramente, la sopa pierde en sabor y el pan cambia ligeramente su textura.
-Ajos (para 4 personas unos 14 dientes de ajo).
-Pimentón (pimiento molido) 2 cucharaditas.
-Agua con 2 pastillas de caldo de carne.
Elaboración:
Poner el aceite a calentar a fuego muy bajo. Pelar los dientes de ajo, cortarlos a láminas finas y cuando el aceite esté caliente ponerlos para que se frian a fuego muy, muy lento. Éste es precisamente el truco para que la sopa de ajo consiga todo su sabor, el ajo tiene que irse dorando muy lentamente hasta que esté frito. Durante este proceso, se van moviendo y se les añade un poco de sal.
Cuando ya estan fritos, se añaden los trocicos de jamón, se marean un poco con los ajos y se añade el pimentón. El pimentón se dora 3 ó 4 segundos y se añade el agua con las pastillas de caldo de carne disueltas. Se deja cocer a fuego lento durante media hora y "se le estrella" un huevo por persona.
Se le "estrella" un huevo, era la expresión que utilizaban mi abuela, mi madre y mis tias para decir que el huevo se pone entero en el caldo, pero se rompe la yema con un tenedor para que cuaje en hebras.
Una vez estrellados los huevos, se prueba la sopa de sal, se rectifica si hace falta, se va moviendo la sopa de vez en cuando mientras el huevo cuaja y se añade agua si nos hemos quedado cortos. Se toma muy caliente y se añaden los picatostes en el momento que la vamos a servir.
Esta receta es de mi madre y cuando la preparo, siempre tengo su imagen presente cocinandola con paciencia, con amor, porque era una de las preferidas de mi padre y ella mimaba esta sopa al cocinarla... Mi abuela Valentina, me contaba que en los años de hambre, esta sopa era el alimento diario de muchas familias durante todo el día, ya que los ingredientes eran baratos y los tenian en casa. Evidentemente de jamón nada de nada.
SOPA DE ALMEJAS
Esta sopa es muy rápida y fácil de hacer y ademàs está riquísima. Tiene la ventaja de que se puede dejar el caldo ya hecho y añadirle los fideos en el momento de ir a comer. Mientras que se pone la mesa por ejemplo, se van cociendo los fideos.
Ingredientes:
-Aceite de oliva virgen de Jaén. (una por persona)
-Almejas.
-Pimiento verde. (1)
-Pimiento rojo. (1/2)
-Ajos. (2 dientes)
-Cebolla. (1pequeña o 1/2 grande)
-Azafran.
-Fideos finos.
-Pastillas de caldo (1) o caldo de carne.
Preparación:
Lavar las almejas con sal y vinagre para que se blanqueen. Enjuagarlas y ponerlas en agua con sal mientras que cocinamos la sopa, para que expulsen la arena que tengan dentro.
Poner el aceite en una cacerola y añadir los ajos muy picados, dorarlos un poco y anadir la cebolla muy picada y sal.
Pochar la cebolla, añadir los pimientos rojos y verdes cotados muy pequeños y pocharlos. Añadir el azafrán, el agua con las pastillas de caldo o el caldo de carne. Dejar hervir 5 minutos, rectificar de sal, añadir los fideos y a media cocción añadir las almejas y esperar a que se abran y se acaben de cocer los fideos.
Esta receta es una variación mia de la original que cocinaba mi tía Loli y que a mí me encantaba. Ella no le ponia pimiento verde, ni cebolla.
GAZPACHUELO
Esta sopa es típica de Málaga y en casa nos encanta. Se puede hacer con arroz o con patatas, o con patatas y arroz juntos, aunque yo la prefiero con patatas.
Ingredientes:
-Pescado blanco sin espinas. Merluza, rape, rosada, cazón, bacalao...
-Amejas, o mejillones, o ambos al gusto de cada uno.
-Gambas, o langostinos. Al gusto de cada uno.,
-Mayonesa.
-1 cebolla.
-Patatas o arroz.
Elaboración:
Poner agua en una cacerola y añadir la cebolla entera con un corte en cruz en la parte superior y sal. Dejar cocer hasta que esté blanda y si no nos la queremos encontrar, retirarla en este momento.
Con el caldo hirviendo, rectificar de sal y añadir las patatas cortadas en rodajas de 2 cm de grosor o el arroz. Incluso se pueden añadir juntos patatas y arroz, eso depende del gusto de cada uno.
Dejar cocer y cuando les falte muy poco para estar cocidos, añadir los pescados elegidos en trozos pequeños. No tiene porqué ser una sola clase de pescado, de hecho, está más rica con 2 ò 3 tipos de pescados diferentes.
Si se le van a poner almejas o mejillones, cocerlos aparte, separlos de las conchas, colar el caldo de la cocción y añadirlo al gazpachuelo.
La sopa tiene que quedar caldosa.
Cuando ya esten todos los ingredientes cocidos, retirar del fuego. Separar una taza de caldo, disolver la mayonesa en ella y añadirla al gazpachuelo. Es importante que el caldo no esté hirviendo porque se cortaria la mayonesa.
Esta receta es de mi querida amiga Manoli. Es una cocinera excelente y cocina como nadie la pasta, la sopa de cebolla, las verduras, el arroz blanco de guarnición, la salsa carbonara y como no, el gazpachuelo. Pero lo mejor de ella, no es su cocina, sino su corazón.
SOPA DE COCIDO DE FIESTA
Esta sopa la preparaba siempre mi madre para el día de Navidad y para cualquier otra celebración en familia. Y el caso es que yo nunca he llegado a saber porqué siendo tan simple, nunca la preparaba en un dia normal y corriente.
Ingredientes:
-Caldo de cocido.
-Carne picada de ternera y cerdo.
-Jamón serrano picado.
-Perejil.
-Ajo.(1)
-Huevo. (1)
-Sal y pimienta.
-Huevo cocido. (3)
Preparación:
Poner el jamón picado con la carne picada, añadir el huevo, sal, pimienta, ajo picado y perejil picado. Mezclar todo y añadir un poco de pan rallado. Formar bolitas muy pequeñas, del tamaño de la yema de un dedo más o menos. Poner el caldo de cocido a hervir y entonces añadir las albóndigas. Dejarlas cocer e ir desespumando el caldo mientras cuecen.
Cocer los huevos, picarlos y añadirlos a la sopa una vez que se ha apartado del fuego.
Yo sigo la tradición de poner esta sopa en dias especiales, porque como decía mi madre "Te entona y te hace muy buen cuerpo."
SOPA DE SARDINAS
Esta receta es muy antigua y creo que se ha ido perdiendo con el paso del tiempo. Su aroma, impregna mi memoria cuando hablo de ella, haciendome revivir los felices dias de mi infancia.
Ingredientes:
-Sardinas. (12)
-Pimientos rojos. (6)
-Tomate. (1)
-Aceite de oliva virgen de Jaén. (una cucharada por persona).
-Cebolla. (1).
-Ajos.(4 dientes sin la piel)
-Pan cortado en rebanadas.
-Una hoja de laurel.
-Pimentón. (1cucharada)
-Azafran.
Preparación.
Poner agua en una cacerola con sal, el tomate cortado en dos, la cebolla cortada en dos, el laurel, el azafrán y los dientes de ajo. Cuando esté hirviendo, añadir el aceite y el pimentón y dejar cocer media hora.
Mientras, freir las sardinas abiertas sin la raspa. Asar los pimientos rojos, dejarlos sudar, pelarlos, cortarlos a tiras anchas y a la mitad de su longitud, colar el caldo y añadirlo a la sopa.
Pasada la media hora, sacar la cebolla y el tomate, añadir los pimientos rojos a la sopa, las sardinas y las rebanadas de pan. Cortar el fuego y dejarla reposar.
Esta sopa se cocinaba en casa de mis abuelos y era una de las favoritas de mi madre y mi tia Pepi, por eso, cada vez que se juntaban la preparaban para comer, mientras que mis primos y yo, pediamos huevos fritos con patatas para comer.
Espero que las probeis todas y que las disfruteis mucho al cocinarlas.
Hasta la próxima semana.
Quiero destacar que todas estas recetas son especialmente importantes para mí, porque me las han enseñado y las he compartido con personas a las que quiero con toda mi alma.
SOPA DE AJO
Esta sopa es muy fácil de hacer, pero requiere su tiempo y tiene su truco para que salga exquisita y con un sabor especialmente suave y concentrado a ajo.
Ingredientes:
-Aceite de oliva virgen de Jaén.(una cucharada por persona)
-Huevos.(uno por persona)
-Jamón cortado en trocicos pequeños.
-Picatostes (pan frito) cortados en cuadraditos. Si se quiere hacer menos calórica, se tuesta el pan al horno en lugar de freirlo, pero sinceramente, la sopa pierde en sabor y el pan cambia ligeramente su textura.
-Ajos (para 4 personas unos 14 dientes de ajo).
-Pimentón (pimiento molido) 2 cucharaditas.
-Agua con 2 pastillas de caldo de carne.
Elaboración:
Poner el aceite a calentar a fuego muy bajo. Pelar los dientes de ajo, cortarlos a láminas finas y cuando el aceite esté caliente ponerlos para que se frian a fuego muy, muy lento. Éste es precisamente el truco para que la sopa de ajo consiga todo su sabor, el ajo tiene que irse dorando muy lentamente hasta que esté frito. Durante este proceso, se van moviendo y se les añade un poco de sal.
Cuando ya estan fritos, se añaden los trocicos de jamón, se marean un poco con los ajos y se añade el pimentón. El pimentón se dora 3 ó 4 segundos y se añade el agua con las pastillas de caldo de carne disueltas. Se deja cocer a fuego lento durante media hora y "se le estrella" un huevo por persona.
Se le "estrella" un huevo, era la expresión que utilizaban mi abuela, mi madre y mis tias para decir que el huevo se pone entero en el caldo, pero se rompe la yema con un tenedor para que cuaje en hebras.
Una vez estrellados los huevos, se prueba la sopa de sal, se rectifica si hace falta, se va moviendo la sopa de vez en cuando mientras el huevo cuaja y se añade agua si nos hemos quedado cortos. Se toma muy caliente y se añaden los picatostes en el momento que la vamos a servir.
Esta receta es de mi madre y cuando la preparo, siempre tengo su imagen presente cocinandola con paciencia, con amor, porque era una de las preferidas de mi padre y ella mimaba esta sopa al cocinarla... Mi abuela Valentina, me contaba que en los años de hambre, esta sopa era el alimento diario de muchas familias durante todo el día, ya que los ingredientes eran baratos y los tenian en casa. Evidentemente de jamón nada de nada.
SOPA DE ALMEJAS
Esta sopa es muy rápida y fácil de hacer y ademàs está riquísima. Tiene la ventaja de que se puede dejar el caldo ya hecho y añadirle los fideos en el momento de ir a comer. Mientras que se pone la mesa por ejemplo, se van cociendo los fideos.
Ingredientes:
-Aceite de oliva virgen de Jaén. (una por persona)
-Almejas.
-Pimiento verde. (1)
-Pimiento rojo. (1/2)
-Ajos. (2 dientes)
-Cebolla. (1pequeña o 1/2 grande)
-Azafran.
-Fideos finos.
-Pastillas de caldo (1) o caldo de carne.
Preparación:
Lavar las almejas con sal y vinagre para que se blanqueen. Enjuagarlas y ponerlas en agua con sal mientras que cocinamos la sopa, para que expulsen la arena que tengan dentro.
Poner el aceite en una cacerola y añadir los ajos muy picados, dorarlos un poco y anadir la cebolla muy picada y sal.
Pochar la cebolla, añadir los pimientos rojos y verdes cotados muy pequeños y pocharlos. Añadir el azafrán, el agua con las pastillas de caldo o el caldo de carne. Dejar hervir 5 minutos, rectificar de sal, añadir los fideos y a media cocción añadir las almejas y esperar a que se abran y se acaben de cocer los fideos.
Esta receta es una variación mia de la original que cocinaba mi tía Loli y que a mí me encantaba. Ella no le ponia pimiento verde, ni cebolla.
GAZPACHUELO
Esta sopa es típica de Málaga y en casa nos encanta. Se puede hacer con arroz o con patatas, o con patatas y arroz juntos, aunque yo la prefiero con patatas.
Ingredientes:
-Pescado blanco sin espinas. Merluza, rape, rosada, cazón, bacalao...
-Amejas, o mejillones, o ambos al gusto de cada uno.
-Gambas, o langostinos. Al gusto de cada uno.,
-Mayonesa.
-1 cebolla.
-Patatas o arroz.
Elaboración:
Poner agua en una cacerola y añadir la cebolla entera con un corte en cruz en la parte superior y sal. Dejar cocer hasta que esté blanda y si no nos la queremos encontrar, retirarla en este momento.
Con el caldo hirviendo, rectificar de sal y añadir las patatas cortadas en rodajas de 2 cm de grosor o el arroz. Incluso se pueden añadir juntos patatas y arroz, eso depende del gusto de cada uno.
Dejar cocer y cuando les falte muy poco para estar cocidos, añadir los pescados elegidos en trozos pequeños. No tiene porqué ser una sola clase de pescado, de hecho, está más rica con 2 ò 3 tipos de pescados diferentes.
Si se le van a poner almejas o mejillones, cocerlos aparte, separlos de las conchas, colar el caldo de la cocción y añadirlo al gazpachuelo.
La sopa tiene que quedar caldosa.
Cuando ya esten todos los ingredientes cocidos, retirar del fuego. Separar una taza de caldo, disolver la mayonesa en ella y añadirla al gazpachuelo. Es importante que el caldo no esté hirviendo porque se cortaria la mayonesa.
Esta receta es de mi querida amiga Manoli. Es una cocinera excelente y cocina como nadie la pasta, la sopa de cebolla, las verduras, el arroz blanco de guarnición, la salsa carbonara y como no, el gazpachuelo. Pero lo mejor de ella, no es su cocina, sino su corazón.
SOPA DE COCIDO DE FIESTA
Esta sopa la preparaba siempre mi madre para el día de Navidad y para cualquier otra celebración en familia. Y el caso es que yo nunca he llegado a saber porqué siendo tan simple, nunca la preparaba en un dia normal y corriente.
Ingredientes:
-Caldo de cocido.
-Carne picada de ternera y cerdo.
-Jamón serrano picado.
-Perejil.
-Ajo.(1)
-Huevo. (1)
-Sal y pimienta.
-Huevo cocido. (3)
Preparación:
Poner el jamón picado con la carne picada, añadir el huevo, sal, pimienta, ajo picado y perejil picado. Mezclar todo y añadir un poco de pan rallado. Formar bolitas muy pequeñas, del tamaño de la yema de un dedo más o menos. Poner el caldo de cocido a hervir y entonces añadir las albóndigas. Dejarlas cocer e ir desespumando el caldo mientras cuecen.
Cocer los huevos, picarlos y añadirlos a la sopa una vez que se ha apartado del fuego.
Yo sigo la tradición de poner esta sopa en dias especiales, porque como decía mi madre "Te entona y te hace muy buen cuerpo."
SOPA DE SARDINAS
Esta receta es muy antigua y creo que se ha ido perdiendo con el paso del tiempo. Su aroma, impregna mi memoria cuando hablo de ella, haciendome revivir los felices dias de mi infancia.
Ingredientes:
-Sardinas. (12)
-Pimientos rojos. (6)
-Tomate. (1)
-Aceite de oliva virgen de Jaén. (una cucharada por persona).
-Cebolla. (1).
-Ajos.(4 dientes sin la piel)
-Pan cortado en rebanadas.
-Una hoja de laurel.
-Pimentón. (1cucharada)
-Azafran.
Preparación.
Poner agua en una cacerola con sal, el tomate cortado en dos, la cebolla cortada en dos, el laurel, el azafrán y los dientes de ajo. Cuando esté hirviendo, añadir el aceite y el pimentón y dejar cocer media hora.
Mientras, freir las sardinas abiertas sin la raspa. Asar los pimientos rojos, dejarlos sudar, pelarlos, cortarlos a tiras anchas y a la mitad de su longitud, colar el caldo y añadirlo a la sopa.
Pasada la media hora, sacar la cebolla y el tomate, añadir los pimientos rojos a la sopa, las sardinas y las rebanadas de pan. Cortar el fuego y dejarla reposar.
Esta sopa se cocinaba en casa de mis abuelos y era una de las favoritas de mi madre y mi tia Pepi, por eso, cada vez que se juntaban la preparaban para comer, mientras que mis primos y yo, pediamos huevos fritos con patatas para comer.
Espero que las probeis todas y que las disfruteis mucho al cocinarlas.
Hasta la próxima semana.
viernes, 3 de febrero de 2012
DÍAS DE FRIO... CALOR EN EL CORAZÓN
Hace frío, mucho frío, pero este frío es del bueno, del que se combate bajo una suave manta, o alrededor de un avivado brasero, o junto a la acogedora llama de la chimenea, o rodeada por una cálida piel...
A este frío no le temo, al frío que yo le temo es al que puede nacer dentro de cada uno de nosotros,
a ese que congela la esperanza y paraliza el amor del corazón,
a ese que enfria los abrazos y hiela los besos,
a ese que es capaz de traspasarnos el alma hasta dejarnos insensibles ante el prójimo,
a ese que cuaja las emociones y gangrena el espíritu,
a ese que aniquila las defensas afectivas que todos llevamos dentro, hasta hacernos inmunes a la solidaridad y la compasión,
a ese que nos escarcha la generosidad y nos deja gélidos ante la desgracia ajena.
Ese frío es infernal y sólo podemos combatirlo con enormes mantas de afecto hacia los demás.
Hasta la próxima semana.
A este frío no le temo, al frío que yo le temo es al que puede nacer dentro de cada uno de nosotros,
a ese que congela la esperanza y paraliza el amor del corazón,
a ese que enfria los abrazos y hiela los besos,
a ese que es capaz de traspasarnos el alma hasta dejarnos insensibles ante el prójimo,
a ese que cuaja las emociones y gangrena el espíritu,
a ese que aniquila las defensas afectivas que todos llevamos dentro, hasta hacernos inmunes a la solidaridad y la compasión,
a ese que nos escarcha la generosidad y nos deja gélidos ante la desgracia ajena.
Ese frío es infernal y sólo podemos combatirlo con enormes mantas de afecto hacia los demás.
Hasta la próxima semana.
viernes, 20 de enero de 2012
¡¡UNA SOLUCIÓN QUIERO!!
¡Ay que sin vivir! ¡Ya no puedo más!. Hay determinadas preguntas que me perturban, que me tienen en desazón... ¡¡¡Si, si, si, si, siiiiiiiii!!! y que me rondan por la cabeza sin parar y sin que acierte yo a encontrar explicación alguna a tales dilaciones.
Como quiera que mi familia y amigos, son tan torpes como yo...(¡Qué lechugas! son más torpes que yo, ya que no logran sosegar mi inquietud encontrando una explicación lógica y coherente a tan trascendentales y profundas preguntas), pues se me ha ocurrido una idea:
En fin, pues el caso es que he pensado que podría yo compartirlas con vosotros, mis queridos lectores para que le encontreis algún tipo de respuesta y así de camino, encender en vosotros la chispa de la curiosidad, llevando a vuestras mentes el desasosiego, la inquietud y teneros unos cuantos días con la cabeza "más pállá que pácá" buscando respuestas a mis preguntas de tal manera, que cuando vuestro jefe o jefa os hable, o cuando vuestros conyuges os dediquen palabras de amor, o cuando esteis ayudando a hacer los deberes a los niños, o cuando estéis cocinando o metidos en la ducha, vuestro interés por encontrar una respuesta sea tal, que no os entereis de nada, ni acerteis a hacer cosa alguna, debido a que vuestras mentes estarán sólo concentradas mis preguntas. ¡ja,ja,ja!, lo siento, pero tarde o temprano tenía que salirme esa vena de mala que llevo dentro.
Pues nada, aqui os dejo las cuestiones a reflexionar para que os pongais inmediatamente a meditar:
-¿Por qué cuando yo era pequeña, todos los curas de pueblo tenian una madre viuda y una hermana soltera?.
-¿Por qué cuando me pinto el rimmel en la pestañas abro la boca?.
-¿Por qué cuando suena el timbre mis hijos me preguntan siempre...¿Quién es mamá?, si yo estoy sentada a su lado.
-¿Por qué cuando voy a un restaurante y sirven los platos, me arrepiento de no haber pedido lo que ha pedido el de al lado?.
-¿Por qué los amigos de mis padres eran "mis titos y titas" y mis hijos llaman a mis amigos por su nombre?.
-¿Porqué cuando yo era pequeña los yogures se vendian sólo en las farmacias?.
-¿Por qué no conozco a nadie a quien le guste la primera rebanada del pan de molde?.
-¿Porqué nadie tira a la basura el rollo vacío del papel higienico y siempre me toca a mí?.
-¿Por qué todos colaboran para poner la mesa y luego nadie quiere quitarla?.
-¿Por qué han desaparecido los cines de verano?.
-¿Por qué mi madre y las madres de mis amigas nunca cocinaron spaguetti para comer?.
-¿Por qué cuando yo era pequeña mi madre me bañaba los sábados y yo bañaba a mis hijos todos los días?
-¿Por qué ya no viene el coco a llevarse a los niños que no se duermen?.
-¿Por qué en los ajuares de novia de mi generación todas llevabamos un mantelito con dos servilletas que se llamaba "TÚ Y YO" y en los ajuares de ahora llevan mantelitos individuales?.
-¿Por qué mi madre cuando era joven tenía más tiempo libre que yo ahora, si no tenia ni lavavajillas, ni lavadora, ni plancha eléctrica, ni vitrocerámica, ni olla a presión, ni lavadora, ni secadora...?
Pues nada, ahí queda eso...
Ahora a pensar y pensar hasta echar humo por las orejas y que se derritan esos sesos buscando respuestas.
Hasta la próxima semana.
Como quiera que mi familia y amigos, son tan torpes como yo...(¡Qué lechugas! son más torpes que yo, ya que no logran sosegar mi inquietud encontrando una explicación lógica y coherente a tan trascendentales y profundas preguntas), pues se me ha ocurrido una idea:
En fin, pues el caso es que he pensado que podría yo compartirlas con vosotros, mis queridos lectores para que le encontreis algún tipo de respuesta y así de camino, encender en vosotros la chispa de la curiosidad, llevando a vuestras mentes el desasosiego, la inquietud y teneros unos cuantos días con la cabeza "más pállá que pácá" buscando respuestas a mis preguntas de tal manera, que cuando vuestro jefe o jefa os hable, o cuando vuestros conyuges os dediquen palabras de amor, o cuando esteis ayudando a hacer los deberes a los niños, o cuando estéis cocinando o metidos en la ducha, vuestro interés por encontrar una respuesta sea tal, que no os entereis de nada, ni acerteis a hacer cosa alguna, debido a que vuestras mentes estarán sólo concentradas mis preguntas. ¡ja,ja,ja!, lo siento, pero tarde o temprano tenía que salirme esa vena de mala que llevo dentro.
Pues nada, aqui os dejo las cuestiones a reflexionar para que os pongais inmediatamente a meditar:
-¿Por qué cuando yo era pequeña, todos los curas de pueblo tenian una madre viuda y una hermana soltera?.
-¿Por qué cuando me pinto el rimmel en la pestañas abro la boca?.
-¿Por qué cuando suena el timbre mis hijos me preguntan siempre...¿Quién es mamá?, si yo estoy sentada a su lado.
-¿Por qué cuando voy a un restaurante y sirven los platos, me arrepiento de no haber pedido lo que ha pedido el de al lado?.
-¿Por qué los amigos de mis padres eran "mis titos y titas" y mis hijos llaman a mis amigos por su nombre?.
-¿Porqué cuando yo era pequeña los yogures se vendian sólo en las farmacias?.
-¿Por qué no conozco a nadie a quien le guste la primera rebanada del pan de molde?.
-¿Porqué nadie tira a la basura el rollo vacío del papel higienico y siempre me toca a mí?.
-¿Por qué todos colaboran para poner la mesa y luego nadie quiere quitarla?.
-¿Por qué han desaparecido los cines de verano?.
-¿Por qué mi madre y las madres de mis amigas nunca cocinaron spaguetti para comer?.
-¿Por qué cuando yo era pequeña mi madre me bañaba los sábados y yo bañaba a mis hijos todos los días?
-¿Por qué ya no viene el coco a llevarse a los niños que no se duermen?.
-¿Por qué en los ajuares de novia de mi generación todas llevabamos un mantelito con dos servilletas que se llamaba "TÚ Y YO" y en los ajuares de ahora llevan mantelitos individuales?.
-¿Por qué mi madre cuando era joven tenía más tiempo libre que yo ahora, si no tenia ni lavavajillas, ni lavadora, ni plancha eléctrica, ni vitrocerámica, ni olla a presión, ni lavadora, ni secadora...?
Pues nada, ahí queda eso...
Ahora a pensar y pensar hasta echar humo por las orejas y que se derritan esos sesos buscando respuestas.
Hasta la próxima semana.
martes, 10 de enero de 2012
CADA LOCO CON SU TEMA Y YO...
Pues no estoy yo hoy de muy buen humor para escribir un nuevo artículo, porque la dichosa tecnología me la ha vuelto a jugar y no acierto a saber por cual de los maravillosos mundos del universo virtual andará mi último artículo. El caso es que lo escribí, lo guardé, y no aparece...¡QUE CRUZ tengo yo con lo de las nuevas tecnologías!.
Bueno, la cuestión es que tengo que sacar este artículo porque ¡vamos!...lo de ¡Alegraté es Navidad! ya dá un poquito de repelus leerlo.
A estas alturas que ya tenemos todos los manteles lavados, planchados y guardados, los adornos recogidos, la vajilla en su sitio y la digestión hecha del roscón de Reyes hace daño a la vista leer algo relacionado con la Navidad.
Por cierto, yo me iré de este mundo sin saber porqué narices, si guardo los mismos adornos navideños en las mismas cajas de siempre, cada año tengo problemas para meter las cosas y me falta caja y me sobran adornos.
No lo entiendo, pero... pensandolo bien, quizá debería hacer como mi amiga Manuela, que guarda en el trastero el árbol con sus adornos y sus espumillones montado tal y como lo pone en su salón.
Nunca olvidaré la primera vez que fuí a ver su nueva casa y me enseñó el trastero:
-"Mira que grande es."
-"Es cierto", contesté yo.
Cuando de pronto mis ojos se fueron derechos a un rincón en el que había un bonito árbol de Navidad con sus campanitas rojas, sus bolas de color azul, sus espumillones plateados, su enorme estrella en la punta, ¡y hasta sus luces colocadas!, luego, justo debajo, había un portal de Belén, con su Misterio, sus pastorcillos, sus gallinas, peces y ovejitas, pero todo pegado a una base.
¡Claro! mi reacción fué inmediata:
-"Pero bueno Manuela ¿Es que tú guardas los adornos navideños ya montados?
-¡Ah sí!, es comodísimo, porque la próxima Navidad, vengo, cojo el portal y el árbol, los coloco en el rincón del salón que está al lado del balcón y ya está... la casa adornada en cinco minutos.
-¿En cinco minutos? ¡No Manuela!... ¡en tres segundos!
-Hija por Dios Manuela, que poca ilusión, que poca entrega, que poca creatividad, que triste, pones los adornos de Navidad como si pusieras la mesa...los platos, los cubiertos y los vasos, siempre en el mismo sitio.
-Bueno- me dice, pero el adorno de la puerta lo ponen las niñas cada año.
-¡Ah vale le dije, pues ya me quedo más tranquila porque eso ya cambia la cosa Manuela!
¡Vamos, vamos! en un soplo mi querida amiga me acababa de romper los esquemas de toda mi vida sobre la parafernalia de adornar la casa en Navidad con los niños, durante todo un día, colocando las figuritas del Nacimiento, haciendo el río con el papel de plata, con su arenita y haciendo las nubes con algodón y los árboles con ramas de hoja caduca que se cae al suelo todas las noches.
En fin, que me quedé tan impresionada, que desde ese día, cada año cuando empezamos a decorar la casa por Navidad y luego a guardarlo todo en Enero, yo digo: ¡Ea! y Manuela tan tranquila en su sofá porque ha tardado tres segundos en decorar su casa y dos en guardarlo todo... Y yo, barriendo bolitas de esas que hacen la nieve en el portal hasta el mes de Agosto, pisando arena del Nacimiento y musgo artificial hasta Semana Santa y limpiando ctistales de las pegatinas navideñas durante tres días.
Bien pensado, tampoco está mal lo de mi amiga Rosi.
Resulta que me llama para que la acompañe a comprar mantelerias de Navidad, porque dice que no tiene ninguna y que le gusta mucho cuando las ve en mi casa. Vale, pues vamos, pero resulta que las que le gustan no son las que venden hechas, sino que quiere comprar la tela para hacerlas como las mías. Bueno, las compramos y ella se entusiasma tanto que compra una para doce servicios para cuando se reunan con toda la familia, otra de seis para cuando esten sólo los de casa, otra de merienda porque le encantó ¡Ah! ésta con servilletas y una puntilla roja y todo, y me dice: -"por favor, por favor, hazmelás tú, que yo no sé hacerlas, ya sabes que no sé coser".
-"Vale, yo te las hago."
Pues nada, me pongo manos a la obra y las mantelerias hechas y preciosas. Ella encantada pensando las mesas tan bonitas que iba a montar esta Navidad con ese colorido en los manteles y como estaba tan entusiasmada hasta compró unos bajo platos que combinaban con las mantelerias.
Cual no sería mi sorpresa, cuando me enseña las fotografías de las cenas y comidas en su casa en Navidad y veo que no ha puesto las mantelerias que compró y que yo le hice. En su lugar había puesto¡ MANTELES DE PAPEL!
-Pero Rosi, ¿Qué ha pasado que no has puesto las mantelerias de Navidad que compraste? dije yo, esperandome cualquier respuesta menos la que me dió.
- No, es que me lo estuve pensando y la verdad con tanto trabajo en estos dias, cocinando, con los niños en casa, las compras y todo eso, pensé: "Rosi tienes que quitarte trabajo" y los manteles de papel son comodísimos porque en estos días no estoy yo para poner tanta lavadora y planchar tanto. Pero que sepas que se las he enseñado a mis cuñadas y a mi suegra y les han encantado.
-¡Ole, ole y ole mi Rosi! y yo, atacadica cosiendo para que las mantelerias estuvieran hechas el 20 de Diciembre, porque iban sus compañeras de gimnasio a cenar a su casa y supuestamente iba a estrenarlas... ¡Claro! que el único consuelo que me quedaba era pensar que su suegra y sus cuñadas las habian visto y les habian gustado. ¡Tiene tela la cosa!.
Claro, que a todo hay quien gane y como muestra ahí está Amparo, la cuñada de mi vecina Toñi.
Resulta, que Amparo invitaba siempre a sus hermanos a su casa a merendar la tarde del día de Reyes un rico roscon con su chocolate correspondiente y después se iban todos a ver la cabalgata. Todos los años era así, hasta que sus tres hermanos se fueron casando y empezaron a tener niños y las cosas fueron cambiando: Que si los niños juegan, que si los niños manchan, que si los niños se pelean, que si los niños hacen pipí, que si los niños pasan a todas las habitaciones... y mientras, sus madres correspondientes, o sease, sus cuñadas estaban vestidas monísimas de la muerte, pintaditas todas ellas, sentadas y merendando y hablando y riendo y ella con el delantal y persiguiendo niños.
Pero lo peor de todo no es eso ¡AH NO! lo peor de todo es que se la llevaban los demonios cuando pensaba en lo recogiditas que sus cuñadas tenian sus casas la tarde de Reyes y ella con todo manga por hombro. Así es que puso su mente a funcionar y ¡PLIN! encontró la solución: Llamó a sus hermanos el día de Reyes por la mañana y les dijo que por la tarde no fueran a su casa, que se veían todos en la cabalgata porque tenía una sorpresa para los niños. Y vaya si fué una sorpresa: Amparo se presentó en la cabalgata con una fiambrera que contenia un riquísimo roscón de Reyes troceado y unas botellas de batidos de cacao para los niños y les dijo: ¡SORPRESA! esta tarde merendaremos mientras vemos la cabalgata, porque con el ambiente que hay en la calle es una tonteria estar en casa.
Ni qué decir tiene la que lió: los niños con los abrigos, con los guantes, con las bufandas y comiendose el roscón de chocolate y las madres, oseasé sus cuñadas, como locas, toallita en mano, limpiandoles las manos, la cara, los abrigos y hasta los carritos a los más pequeños. ¡Esa es mi Amparo, miralá! se carga de un plumazo la tradición de merendar en su casa el día de Reyes y se queda tan feliz.
En fin, como decía mi abuela Valentina:
"CADA LOCO CON SU TEMA Y YO CON MI GUITAMARRA"
Hasta la próxima semana.
Bueno, la cuestión es que tengo que sacar este artículo porque ¡vamos!...lo de ¡Alegraté es Navidad! ya dá un poquito de repelus leerlo.
A estas alturas que ya tenemos todos los manteles lavados, planchados y guardados, los adornos recogidos, la vajilla en su sitio y la digestión hecha del roscón de Reyes hace daño a la vista leer algo relacionado con la Navidad.
Por cierto, yo me iré de este mundo sin saber porqué narices, si guardo los mismos adornos navideños en las mismas cajas de siempre, cada año tengo problemas para meter las cosas y me falta caja y me sobran adornos.
No lo entiendo, pero... pensandolo bien, quizá debería hacer como mi amiga Manuela, que guarda en el trastero el árbol con sus adornos y sus espumillones montado tal y como lo pone en su salón.
Nunca olvidaré la primera vez que fuí a ver su nueva casa y me enseñó el trastero:
-"Mira que grande es."
-"Es cierto", contesté yo.
Cuando de pronto mis ojos se fueron derechos a un rincón en el que había un bonito árbol de Navidad con sus campanitas rojas, sus bolas de color azul, sus espumillones plateados, su enorme estrella en la punta, ¡y hasta sus luces colocadas!, luego, justo debajo, había un portal de Belén, con su Misterio, sus pastorcillos, sus gallinas, peces y ovejitas, pero todo pegado a una base.
¡Claro! mi reacción fué inmediata:
-"Pero bueno Manuela ¿Es que tú guardas los adornos navideños ya montados?
-¡Ah sí!, es comodísimo, porque la próxima Navidad, vengo, cojo el portal y el árbol, los coloco en el rincón del salón que está al lado del balcón y ya está... la casa adornada en cinco minutos.
-¿En cinco minutos? ¡No Manuela!... ¡en tres segundos!
-Hija por Dios Manuela, que poca ilusión, que poca entrega, que poca creatividad, que triste, pones los adornos de Navidad como si pusieras la mesa...los platos, los cubiertos y los vasos, siempre en el mismo sitio.
-Bueno- me dice, pero el adorno de la puerta lo ponen las niñas cada año.
-¡Ah vale le dije, pues ya me quedo más tranquila porque eso ya cambia la cosa Manuela!
¡Vamos, vamos! en un soplo mi querida amiga me acababa de romper los esquemas de toda mi vida sobre la parafernalia de adornar la casa en Navidad con los niños, durante todo un día, colocando las figuritas del Nacimiento, haciendo el río con el papel de plata, con su arenita y haciendo las nubes con algodón y los árboles con ramas de hoja caduca que se cae al suelo todas las noches.
En fin, que me quedé tan impresionada, que desde ese día, cada año cuando empezamos a decorar la casa por Navidad y luego a guardarlo todo en Enero, yo digo: ¡Ea! y Manuela tan tranquila en su sofá porque ha tardado tres segundos en decorar su casa y dos en guardarlo todo... Y yo, barriendo bolitas de esas que hacen la nieve en el portal hasta el mes de Agosto, pisando arena del Nacimiento y musgo artificial hasta Semana Santa y limpiando ctistales de las pegatinas navideñas durante tres días.
Bien pensado, tampoco está mal lo de mi amiga Rosi.
Resulta que me llama para que la acompañe a comprar mantelerias de Navidad, porque dice que no tiene ninguna y que le gusta mucho cuando las ve en mi casa. Vale, pues vamos, pero resulta que las que le gustan no son las que venden hechas, sino que quiere comprar la tela para hacerlas como las mías. Bueno, las compramos y ella se entusiasma tanto que compra una para doce servicios para cuando se reunan con toda la familia, otra de seis para cuando esten sólo los de casa, otra de merienda porque le encantó ¡Ah! ésta con servilletas y una puntilla roja y todo, y me dice: -"por favor, por favor, hazmelás tú, que yo no sé hacerlas, ya sabes que no sé coser".
-"Vale, yo te las hago."
Pues nada, me pongo manos a la obra y las mantelerias hechas y preciosas. Ella encantada pensando las mesas tan bonitas que iba a montar esta Navidad con ese colorido en los manteles y como estaba tan entusiasmada hasta compró unos bajo platos que combinaban con las mantelerias.
Cual no sería mi sorpresa, cuando me enseña las fotografías de las cenas y comidas en su casa en Navidad y veo que no ha puesto las mantelerias que compró y que yo le hice. En su lugar había puesto¡ MANTELES DE PAPEL!
-Pero Rosi, ¿Qué ha pasado que no has puesto las mantelerias de Navidad que compraste? dije yo, esperandome cualquier respuesta menos la que me dió.
- No, es que me lo estuve pensando y la verdad con tanto trabajo en estos dias, cocinando, con los niños en casa, las compras y todo eso, pensé: "Rosi tienes que quitarte trabajo" y los manteles de papel son comodísimos porque en estos días no estoy yo para poner tanta lavadora y planchar tanto. Pero que sepas que se las he enseñado a mis cuñadas y a mi suegra y les han encantado.
-¡Ole, ole y ole mi Rosi! y yo, atacadica cosiendo para que las mantelerias estuvieran hechas el 20 de Diciembre, porque iban sus compañeras de gimnasio a cenar a su casa y supuestamente iba a estrenarlas... ¡Claro! que el único consuelo que me quedaba era pensar que su suegra y sus cuñadas las habian visto y les habian gustado. ¡Tiene tela la cosa!.
Claro, que a todo hay quien gane y como muestra ahí está Amparo, la cuñada de mi vecina Toñi.
Resulta, que Amparo invitaba siempre a sus hermanos a su casa a merendar la tarde del día de Reyes un rico roscon con su chocolate correspondiente y después se iban todos a ver la cabalgata. Todos los años era así, hasta que sus tres hermanos se fueron casando y empezaron a tener niños y las cosas fueron cambiando: Que si los niños juegan, que si los niños manchan, que si los niños se pelean, que si los niños hacen pipí, que si los niños pasan a todas las habitaciones... y mientras, sus madres correspondientes, o sease, sus cuñadas estaban vestidas monísimas de la muerte, pintaditas todas ellas, sentadas y merendando y hablando y riendo y ella con el delantal y persiguiendo niños.
Pero lo peor de todo no es eso ¡AH NO! lo peor de todo es que se la llevaban los demonios cuando pensaba en lo recogiditas que sus cuñadas tenian sus casas la tarde de Reyes y ella con todo manga por hombro. Así es que puso su mente a funcionar y ¡PLIN! encontró la solución: Llamó a sus hermanos el día de Reyes por la mañana y les dijo que por la tarde no fueran a su casa, que se veían todos en la cabalgata porque tenía una sorpresa para los niños. Y vaya si fué una sorpresa: Amparo se presentó en la cabalgata con una fiambrera que contenia un riquísimo roscón de Reyes troceado y unas botellas de batidos de cacao para los niños y les dijo: ¡SORPRESA! esta tarde merendaremos mientras vemos la cabalgata, porque con el ambiente que hay en la calle es una tonteria estar en casa.
Ni qué decir tiene la que lió: los niños con los abrigos, con los guantes, con las bufandas y comiendose el roscón de chocolate y las madres, oseasé sus cuñadas, como locas, toallita en mano, limpiandoles las manos, la cara, los abrigos y hasta los carritos a los más pequeños. ¡Esa es mi Amparo, miralá! se carga de un plumazo la tradición de merendar en su casa el día de Reyes y se queda tan feliz.
En fin, como decía mi abuela Valentina:
"CADA LOCO CON SU TEMA Y YO CON MI GUITAMARRA"
Hasta la próxima semana.
martes, 13 de diciembre de 2011
¡¡¡¡ ALÉGRATE ES NAVIDAD !!!!!
ES NAVIDAD........Disfrútala..............
Felicitar la Navidad con una sonrisa.
Desayunar todos juntos...
sin prisa, sin agobios, sin horarios.
Disfrutar del frío...
con el abrigo cerrado hasta arriba,
con los guantes, con la bufanda.
Contar batallitas.
Disfrutar de la comida cocinada con amor,
con esmero... en familia.
Alargar las sobremesas sin piedad...
hasta unirlas con la cena.
Beber champan...
brindar... desear a todos lo mejor.
Sentarse a mirar el fuego...
como si el tiempo no pasara.
Cantar villancicos...tocar la pandereta...
cantar al Niño Dios.
Pensar el menú...
Elegir el mantel, decorar la mesa, preparar la
bandeja con los dulces de Navidad.
Encender las velas...cenar con velas.
Adornar el hogar... poner el nacimiento,
decorar el árbol más bonito del mundo y
disfrutar mirándolo.
Dar un abrazo, sentir una caricia, gastar una broma,
olvidar un enfado.
Recordar con amor a los que tanto queremos
y ya no estan con nosotros.
Regalar ilusiones...Hacer promesas para el próximo año...
llenarse de buenos propósitos.... y creerse capaz de cumplirlos
Acortar la distancia, sintiendo más cerca
a los que estan lejos.
No hablar...sentir los silencios...
escuchar los silencios.
Ver llover, salir a mojarte con la lluvia,
sentir las gotas de lluvia en tu cara, en tu pelo...
Olvidar las dietas...aparcar el gimnasio,
comerse todos los dulces del mundo...
Dar muchos besos y....................................
¡¡¡VIVIR LA NAVIDAD!!!
Felicitar la Navidad con una sonrisa.
Desayunar todos juntos...
sin prisa, sin agobios, sin horarios.
Disfrutar del frío...
con el abrigo cerrado hasta arriba,
con los guantes, con la bufanda.
Contar batallitas.
Disfrutar de la comida cocinada con amor,
con esmero... en familia.
Alargar las sobremesas sin piedad...
hasta unirlas con la cena.
Beber champan...
brindar... desear a todos lo mejor.
Sentarse a mirar el fuego...
como si el tiempo no pasara.
Cantar villancicos...tocar la pandereta...
cantar al Niño Dios.
Pensar el menú...
Elegir el mantel, decorar la mesa, preparar la
bandeja con los dulces de Navidad.
Encender las velas...cenar con velas.
Adornar el hogar... poner el nacimiento,
decorar el árbol más bonito del mundo y
disfrutar mirándolo.
Dar un abrazo, sentir una caricia, gastar una broma,
olvidar un enfado.
Recordar con amor a los que tanto queremos
y ya no estan con nosotros.
Regalar ilusiones...Hacer promesas para el próximo año...
llenarse de buenos propósitos.... y creerse capaz de cumplirlos
Acortar la distancia, sintiendo más cerca
a los que estan lejos.
No hablar...sentir los silencios...
escuchar los silencios.
Ver llover, salir a mojarte con la lluvia,
sentir las gotas de lluvia en tu cara, en tu pelo...
Olvidar las dietas...aparcar el gimnasio,
comerse todos los dulces del mundo...
Dar muchos besos y....................................
¡¡¡VIVIR LA NAVIDAD!!!
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